Imagen de recurso: Crecen las tensiones en Oriente Medio y aumenta la presión sobre el precio petróleo.
La ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán ha entrado en su tercer día sin que se perciba un freno real a la escalada militar. Las cifras preliminares sitúan el número de víctimas mortales por encima de las 550, entre ellos el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, y cerca de 40 altos mandos militares. Las retaliaciones de Teherán han extendido el conflicto a Líbano, el Golfo Pérsico y el estratégico Estrecho de Ormuz, lo que incrementa la percepción de que el conflicto puede transformarse en un enfrentamiento regional abierto.
Por: A. Lagar | 2 de marzo de 2026
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha advertido que la operación podría prolongarse “cuatro semanas o menos” y ha reconocido que podría haber más bajas estadounidenses. Irán, por su parte, rechaza cualquier negociación mientras continúen los ataques.
“Rugido del León”: miles de objetivos bombardeados en Irán
La operación israelí, denominada “Rugido del León”, comenzó el sábado con bombardeos masivos contra miles de objetivos en territorio iraní, incluyendo instalaciones nucleares como Natanz. Según la Media Luna Roja iraní, los ataques han dejado al menos 555 muertos.
Entre las víctimas figuran el ayatolá Alí Jamenei, el jefe del Estado Mayor y el comandante de la Guardia Revolucionaria. Según algunas fuentes, se indica que inteligencia de la CIA, compartida con Israel, fue fundamental para la precisión del golpe inicial.
Fuentes de inteligencia sostienen que no había indicios de un ataque preventivo iraní antes de la ofensiva. Trump ha justificado la acción como necesaria para un “cambio de régimen”, pese a su histórica reticencia a intervenciones prolongadas en Oriente Medio.
Retaliaciones iraníes y expansión al Golfo
Irán ha respondido con nuevas oleadas de misiles y drones dirigidas contra Israel y bases estadounidenses en el Golfo Pérsico. Se han reportado explosiones en Dubái, Abu Dabi, Doha y Manama, así como en refinerías saudíes, incluida Aramco.
En Israel se contabilizan al menos 11 muertos. En el Golfo se han confirmado víctimas en Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Bahréin. Kuwait ha informado que varios aviones estadounidenses, incluidos F-15, se estrellaron en su territorio, aunque las tripulaciones sobrevivieron.
El Pentágono confirmó tres soldados estadounidenses muertos y cinco heridos, las primeras bajas oficiales en esta operación. En un mensaje, Trump instó a las fuerzas iraníes a rendirse o enfrentarse a la muerte, asegurando que la campaña avanza “por delante de lo previsto”.
Hezbolá rompe la tregua y abre frente en Líbano
El conflicto se amplió a Líbano tras la ruptura de la tregua por parte de Hezbolá, respaldado por Irán. La milicia lanzó cohetes desde Beirut contra territorio israelí. Israel respondió con bombardeos en suburbios del sur de la capital libanesa, con un saldo provisional de 31 muertos y 149 heridos.
El jefe de Hezbolá, Naim Qassem, calificó el asesinato de Jamenei como una “declaración de guerra contra los musulmanes, especialmente chiíes”, y prometió “confrontar la agresión”.
Irán descarta negociar
Desde Teherán, el jefe de seguridad nacional, Ali Larijani, fue tajante: “No negociaremos con Estados Unidos mientras nos ataquen”. El presidente Masoud Pezeshkian aseguró que el gobierno mantendrá los servicios esenciales funcionando con normalidad durante el conflicto.
Mientras tanto, el Estrecho de Ormuz —por donde transita aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo— ha registrado ataques que afectan al tráfico marítimo, elevando la tensión global.
Consecuencias financieras y energéticas
Petróleo por encima de los 80 dólares
El crudo Brent llegó a subir hasta un 13%, alcanzando los 82 dólares por barril y superando los 80 dólares por primera vez desde 2024. La escalada está vinculada a las disrupciones en el Estrecho de Ormuz, por donde pasan alrededor de 15 millones de barriles diarios.
Varios analistas advierten que un cierre prolongado podría empujar los precios por encima de los 100 dólares, intensificando la inflación global. OPEC+ anunció un aumento de producción para mitigar el impacto, aunque expertos prevén subidas sostenidas si no se restablece rápidamente el tránsito.
Bolsas a la baja y huida a refugios
Los mercados asiáticos abrieron en rojo: el Nikkei 225 cayó un 2,4% y el Hang Seng un 2,5%. Los futuros del S&P 500, Nasdaq y Dow retrocedieron más de un 1%. Europa y Wall Street anticipan volatilidad, con inversores desplazándose hacia activos refugio como el oro y el dólar.
Un conflicto prolongado podría añadir entre 0,6 y 0,7 puntos porcentuales a la inflación global y erosionar la confianza del consumidor en Estados Unidos, en un contexto electoral sensible por las elecciones de medio término.
Riesgo de expansión regional
Algunos expertos señalan que el conflicto podría extenderse más allá de Irán e Israel. La implicación de Hezbolá eleva los riesgos en Líbano, mientras que ataques a bases en Chipre (Reino Unido) y la posible participación de milicias respaldadas por Irán podrían involucrar a más actores.
También se advierte de un posible suministro de misiles desde Corea del Norte a Irán, lo que prolongaría un escenario de desgaste asimétrico —misiles de bajo coste frente a interceptores de alto precio— y complicaría la estabilización.
Un eventual cambio de régimen en Irán podría alterar drásticamente el equilibrio geopolítico en Oriente Medio, reduciendo algunos riesgos para Israel, pero el proceso de transición sería, según analistas, “tortuoso”.
Reacciones internacionales
China ha condenado los ataques, mientras Suiza ha urgido a la diplomacia. En Estados Unidos, el alcalde de Nueva York garantizó la seguridad de las comunidades iraníes ante posibles represalias o tensiones internas.
En redes sociales como X, el debate es intenso y polarizado, con llamados a la paz y acusaciones cruzadas que reflejan una fractura global ante la escalada.
Un punto de inflexión en Oriente Medio
El conflicto, fruto de décadas de tensiones acumuladas, amenaza con redefinir el equilibrio estratégico en Oriente Medio. Sin embargo, el coste humano ya es elevado y el impacto económico global apenas comienza a medirse.
Mientras continúan los bombardeos y las represalias, la comunidad internacional observa con creciente alarma una crisis que podría desbordar las fronteras regionales y marcar un antes y un después en la geopolítica mundial.