Imagen: Ministerio del Interior.
La Guardia Civil desarticula una red de explotación laboral a través de la operación Huotui con la liberación de seis personas de origen asiático que eran sometidas a condiciones de explotación laboral en Calahorra (La Rioja).
Por: A. Lagar | 12 de marzo de 2026
Los agentes del Equipo de Policía Judicial de Calahorra han logrado desmantelar una estructura delictiva especializada en la captación y explotación de trabajadores vulnerables. La investigación, que ha contado con un exhaustivo análisis patrimonial, ha revelado movimientos financieros superiores a los 5,2 millones de euros entre los años 2019 y 2025, de los cuales 3,4 millones carecen de cualquier tipo de trazabilidad oficial.
El origen: una inspección en el polígono Azucarera
El caso comenzó a raíz de una inspección rutinaria en una nave en obras situada en el Polígono Industrial Azucarera de Calahorra. Los investigadores detectaron indicios sospechosos cuando varios trabajadores de nacionalidad china emprendieron la huida al notar la presencia policial. Al mismo tiempo, el encargado de la obra trató de obstaculizar la intervención de los agentes, utilizando la barrera idiomática como pretexto para evitar responder a las preguntas de la Guardia Civil.
Tras estas primeras pesquisas, se pudo constatar la existencia de un grupo criminal formado por tres hombres y una mujer. Esta estructura se encargaba de la dirección y la gestión económica de un entramado diseñado para controlar y exprimir la mano de obra captada.
Jornadas extenuantes y condiciones «deplorables»
El modus operandi de la red consistía en captar a ciudadanos en China que se encontraban en situación vulnerable. Una vez seleccionados, eran trasladados a España con visados de turista para ser empleados de forma irregular en la construcción. Según detalla el informe policial, las víctimas se veían obligadas a trabajar entre 12 y 14 horas al día, los siete días de la semana.
La precariedad no terminaba en la obra, donde carecían de medidas de seguridad básicas. Los trabajadores malvivían en condiciones higiénico-sanitarias calificadas como «deplorables» por los investigadores, pernoctando sobre colchones colocados encima de palés de madera. Además, la organización les descontaba del exiguo salario gastos en concepto de alojamiento y manutención, recurriendo a la violencia y la intimidación para mantener el control sobre ellos.
Registro y detenciones
En la operación, la Guardia Civil intervino 11.000 euros en efectivo, vehículos y documentación relevante. Asimismo, la autoridad judicial ha ordenado el bloqueo de once cuentas bancarias y la suspensión temporal de la actividad empresarial que servía de tapadera para el negocio ilícito.
A los cuatro detenidos se les atribuyen delitos de trata de seres humanos con fines de explotación laboral, pertenencia a organización criminal, blanqueo de capitales y delito fiscal. Por su parte, las seis personas liberadas —una de las cuales presentaba una lesión en un pie— recibieron asistencia inmediata y alimento, contando con el apoyo del Ayuntamiento de Logroño y diversas ONG especializadas.
En el operativo han colaborado efectivos de Arnedo, Seguridad Ciudadana, el grupo cinológico detector de dinero y las USECIC de La Rioja y Navarra.
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