Leyenda: Imagen de un momento del documental Kim Novak's Vertigo. | Movistar Plus+
El documental Kim Novak’s Vertigo profundiza en la figura de la actriz que desafió el sistema de estudios de Hollywood en la cima de su carrera. El documental, que llega tras el reciente reconocimiento a la intérprete en el Festival de Venecia, analiza la dualidad entre su identidad real y la imagen que proyectó en la gran pantalla.
Por: A. Lagar | 29 de marzo de 2026
Hollywood recupera la voz de uno de sus mayores enigmas. El próximo jueves 16 de abril se estrena en Movistar Plus+ Kim Novak’s Vertigo, un retrato íntimo de la actriz que, a sus 92 años, repasa una trayectoria marcada por la búsqueda de autenticidad. La cinta llega avalada por la reciente entrega del León de Oro a la Trayectoria en el último Festival de Venecia, un galardón que subraya la vigencia de su legado.
El documental se aleja de los recorridos biográficos convencionales para centrarse en cómo Novak se rebeló contra las limitaciones de la industria. Siendo la estrella más taquillera de su época, decidió priorizar su individualidad frente a la imagen impuesta por los grandes estudios. A través de sus propias reflexiones y material de archivo, el espectador descubre a una mujer que luchó por mantener su esencia bajo el peso de la fama.
La sombra de Madeleine y el rodaje con Hitchcock
El documental utiliza su papel más icónico en Vértigo (1958) como el eje central para explicar su vida. En la obra maestra de Alfred Hitchcock, Novak interpreta a dos personajes —la sofisticada Madeleine y la joven Judy—, en una trama donde el protagonista intenta transformar y reconstruir a una mujer para que encaje en la imagen de otra. La actriz reconoce una profunda identificación con esta historia, ya que sentía que el sistema de estudios de Hollywood intentaba hacer lo mismo con ella: moldear su identidad real para fabricar una estrella a su medida.
Esta dualidad entre la imagen pública y su verdadera identidad ha definido toda la trayectoria de la intérprete. Según el documental, su papel en la película de Hitchcock no fue solo un trabajo, sino una representación de su propia lucha personal por no dejarse desdibujar por la industria. A través de reflexiones íntimas y material de archivo, Kim Novak’s Vertigo revela cómo la búsqueda de autenticidad llevó a la actriz a rebelarse contra las presiones en el momento más alto de su carrera.
De estrella de cine a pintora en Big Sur
La trayectoria de Marilyn Pauline Novak —nombre real de la actriz— es la de una mujer que nunca temió decir «no». Desde sus inicios, cuando se negó a cambiarse el apellido pese a las presiones de Columbia Pictures, hasta su retiro definitivo, su carrera estuvo marcada por la resistencia. Tras una etapa de éxitos como Picnic o El hombre del brazo de oro, decidió alejarse de los focos en 1966, agotada por la presión mediática.
Desde entonces, Novak ha desarrollado una vida dedicada al arte en Big Sur, California. Allí se ha volcado en la pintura, la poesía y los caballos, encontrando el refugio que Hollywood le negó. Su faceta como artista visual, con obras de estilo surrealista e impresionista, ha logrado incluso llegar a los museos, demostrando que su creatividad no era únicamente la interpretación.
Una vida marcada por la superación
La actriz también ha tenido que enfrentarse a un cáncer de mama, un trastorno bipolar —revelado por ella misma en 2012— y la pérdida de sus hogares y obras en incendios y aludes.
Su vida personal estuvo marcada por momentos convulsos, como su romance con Sammy Davis Jr., que terminó debido a las amenazas de la mafia instigadas por el jefe de su propio estudio. Tras un breve matrimonio con Richard Johnson, encontró la estabilidad junto al veterinario Robert Malloy, con quien compartió su vida durante más de cuatro décadas hasta el fallecimiento de este en 2020. Ahora, con este nuevo trabajo documental, Novak cierra el círculo de una vida dedicada a la defensa de su propia identidad.