El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, durante la presentación del 'Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España 2025'. Fuente: sitio web de lamoncloa.gob.es
El Barómetro del Hábito de Lectura 2025 confirma que casi el 70% de la población española lee libros. La población joven se posiciona como el grupo más activo, desmintiendo la falta de interés de las nuevas generaciones.
Por: M. Ortega | Fecha: 27 de enero de 2026
La lectura por ocio alcanza su máximo histórico desde 2017
El sector editorial y cultural español celebra una tendencia de crecimiento sostenida. Según los datos del ‘Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España 2025’, presentado este lunes en la madrileña Librería Rafael Alberti, el 69,8% de los españoles mayores de 14 años se declaran lectores de libros. Este avance refleja una consolidación del hábito de lectura como una de las opciones preferidas para el tiempo libre en el país.
El informe revela que la lectura por placer ha escalado 6,5 puntos porcentuales en el periodo comprendido entre 2017 y 2025. Actualmente, el 66,2% de los ciudadanos dedica parte de su tiempo de descanso a los libros, y más de la mitad de la población (un 52%) mantiene una frecuencia de lectura al menos semanal, lo que los define como lectores frecuentes. En contraposición, el grupo de no lectores continúa su tendencia a la baja, reduciéndose hasta el 33,8%.
El impulso de los jóvenes y la ruptura de mitos sectoriales
Frente a la creencia extendida de que las nuevas generaciones han abandonado el papel en favor de las pantallas, el barómetro arroja una realidad distinta: los jóvenes de entre 15 y 24 años son el grupo de edad más activo en España. En este tramo, el hábito de lectura alcanza a un 76,9% del total, liderando las estadísticas nacionales.
No obstante, el crecimiento no es exclusivo de la juventud. El estudio destaca un repunte significativo entre la población mayor de 65 años, cuyo índice de lectura ha crecido 13 puntos porcentuales desde 2017. Asimismo, el nivel de estudios sigue siendo un factor determinante: mientras que el 82,2% de los universitarios lee habitualmente, también se registran incrementos notables entre personas con estudios primarios y secundarios, lo que sugiere una mayor capilaridad del libro en todos los estratos sociales.
Radiografía de los lectores: género, formato y barreras
La brecha de género en el consumo de cultura sigue favoreciendo a las mujeres, con un 72,3% de lectoras frente al 59,8% de hombres. Sin embargo, ambos sexos han experimentado crecimientos superiores a los cinco puntos en los últimos ocho años. Por su parte, la lectura infantil se mantiene en niveles muy altos, con cerca del 80% de niños de entre 6 y 9 años que leen una media de tres horas semanales.
En cuanto a los motivos para no leer, la falta de tiempo se mantiene como el principal obstáculo, citado por el 44% de los encuestados, especialmente entre mujeres y adultos con formación universitaria. Por el contrario, la preferencia por otro tipo de entretenimientos es la razón más frecuente entre el público masculino y los más jóvenes que no han adoptado esta costumbre.
El soporte digital ha vuelto a despertar tras años de estancamiento. El 33,2% de los españoles utiliza dispositivos electrónicos para leer, siendo el e-reader y el teléfono móvil las herramientas principales. Además, los audiolibros continúan su ascenso, alcanzando ya al 9% de la población.
Contexto institucional y el papel de las librerías
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha vinculado estos resultados a la salud democrática del país, afirmando que «una sociedad que lee más es una sociedad más libre y crítica». El informe, elaborado por Conecta para la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) con el respaldo del Ministerio de Cultura y CEDRO, pone de relieve la vigencia del comercio de proximidad.
A pesar del auge de las plataformas digitales, la librería tradicional se mantiene como el principal canal de compra, concentrando el 40% de las ventas de libros no de texto. Las bibliotecas, por su parte, han recuperado prácticamente la afluencia previa a la crisis sanitaria, con una valoración ciudadana de notable alto (8,1 sobre 10).
Consecuencias y perspectivas para el sector editorial
Los datos de 2025 confirman que la lectura en España no fue un fenómeno pasajero vinculado al confinamiento, sino una tendencia estructural que se fortalece. El incremento de casi 7 puntos en la compra de libros desde 2017 asegura la viabilidad de una industria que, según las autoridades, requiere de un apoyo continuado en bibliotecas y fomento de librerías para que el acceso al libro sea «fácil y cotidiano».
Origen de los datos: sitio web de lamoncloa.gob.es. Ministerio de la Presidencia.» 22.01.2026