Imagen de recurso: El análisis del segundo semestre de 2025 muestra una brecha de género en el empleo de 5,27 puntos.
El análisis de la contratación en la segunda mitad de 2025 revela que los hombres firmaron el 52,64% de los acuerdos laborales frente al 47,36% de las mujeres. La brecha de género en el empleo persiste en los sectores industriales y de cuidados, aunque se alcanza la paridad técnica en hostelería y periodismo.
Por: A. Lagar | Fecha: 10 de febrero de 2026
El mercado laboral español continúa mostrando diferencias significativas en la distribución de las oportunidades laborales entre hombres y mujeres. Según los datos extraídos del Catálogo de ocupaciones para visibilizar la brecha de género en el empleo del segundo semestre de 2025, durante la segunda mitad del año pasado se formalizaron un total de 8.199.857 contratos en el territorio nacional.
De este volumen total de nuevas relaciones laborales, 4.316.062 fueron rubricadas por hombres, lo que representa el 52,64% del total. Por su parte, las mujeres firmaron 3.883.795 contratos, quedándose en una cuota del 47,36%. Estas cifras arrojan una brecha de género en el empleo total de -5,27 puntos porcentuales, un indicador que refleja el predominio masculino en el acceso a la contratación durante este periodo específico.
El informe detalla no solo las cifras absolutas, sino también la cualidad de esa contratación, evidenciando que los patrones estructurales de división del trabajo se mantienen vigentes. El análisis de los datos permite observar una persistencia de fuertes patrones de segregación horizontal, donde determinados sectores productivos permanecen casi exclusivamente ocupados por un sexo.
Persistencia de la segregación horizontal y sectores masculinizados
El documento identifica una división clara en los oficios tradicionales. Los sectores que históricamente han estado vinculados a la mano de obra masculina no muestran cambios de tendencia relevantes. Actividades como la construcción, la minería, el transporte, la metalurgia y diversos oficios técnicos continúan presentando una presencia de mujeres muy reducida.
Los datos son especialmente llamativos en las ocupaciones técnicas e industriales. En estos nichos de actividad, la brecha de género en el empleo supera los 70 puntos porcentuales a favor de los hombres. Entre las ocupaciones con mayor presencia masculina figuran la conducción de vehículos, la albañilería, la electricidad y la mecánica industrial. Estas áreas se mantienen como reductos donde la incorporación femenina es marginal en comparación con el volumen de contratos masculinos.
Feminización de los cuidados y situación en STEM
En el extremo opuesto de la balanza, las actividades vinculadas al cuidado y la atención social siguen recayendo mayoritariamente sobre las trabajadoras. El catálogo confirma que sectores como la salud, la educación, los cuidados personales, la limpieza y la administración continúan altamente feminizados.
Las ocupaciones con mayor presencia femenina registrada en este semestre son las de empleadas domésticas, cuidadoras personales a domicilio, auxiliares de enfermería hospitalaria y técnicas de educación infantil.
Por otro lado, el informe aborda la situación en los sectores STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), áreas estratégicas para la economía digital. Aunque se detecta un crecimiento en los contratos femeninos, este se califica de «lento». El sector sigue estando muy masculinizado. Las cifras concretas para perfiles de alta cualificación técnica lo demuestran: en el caso de los programadores, el 80% de los contratos son para hombres, y en el de los analistas de sistemas, la cifra es del 79%, manteniéndose también una brecha amplia en las ingenierías.
Nichos de paridad y evolución de la contratación
A pesar de la segregación generalizada, existen ocupaciones donde la brecha de género en el empleo se ha reducido hasta alcanzar prácticamente la paridad técnica. El informe destaca tres áreas profesionales donde la distribución de contratos es equilibrada:
- Periodistas: Se registra una división exacta del 50% para cada sexo.
- Especialistas en contabilidad: También presentan una proporción de 50/50.
- Hostelería (camareros y cocineros): La diferencia es mínima, con un 49,9% de mujeres frente a un 50,1% de hombres.
El análisis del segundo semestre de 2025 también permite observar la dinámica de crecimiento o decrecimiento de la contratación femenina en ocupaciones específicas. Entre las profesiones donde más ha aumentado la firma de contratos por parte de mujeres destaca el sector de reparto y logística. La ocupación de «repartidores a pie» ha experimentado un incremento del 141%.
Otros sectores con aumentos notables en la contratación femenina incluyen la fabricación de productos informáticos (+39,6%), los entrenadores y árbitros deportivos (+32,5%) y los operadores de máquinas de embalaje y etiquetado (+32,4%).
Por el contrario, se han registrado caídas significativas en la contratación de mujeres en sectores administrativos y de atención al cliente, posiblemente vinculados a la automatización o cambios en los modelos de negocio. Las mayores bajadas se observan en empleadas de correos (-27,2%), agentes de encuestas (-26,2%), control de personal y nóminas (-21,1%) y telemarketing (-19,7%).
🔍 La Lupa: La polarización de las nuevas oportunidades
Los datos revelan una doble velocidad en la incorporación de la mujer al mercado laboral. Mientras que el acceso a puestos de alta cualificación tecnológica (STEM) avanza lentamente, con brechas del 80% en programación, se dispara la contratación femenina en ocupaciones de alta demanda física y menor cualificación, como el reparto a pie, que crece un 141%. Esto sugiere que la reducción de la brecha de género en el empleo en términos cuantitativos no siempre implica una corrección de la segregación cualitativa o salarial.