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El nuevo paquete de medidas aprobado por el Gobierno y publicado en el BOE introduce cambios relevantes en el bono social 2026, una de las principales redes de protección para los hogares más vulnerables ante el encarecimiento de la energía.
Las ayudas se mantendrán durante todo el año, pero lo harán con ajustes importantes: descuentos más altos en la factura eléctrica, refuerzo del bono térmico y la continuidad de la garantía de suministro para los colectivos más expuestos.
El eje central de la reforma es la prórroga de los descuentos extraordinarios en la factura de la luz.
Durante todo 2026, los porcentajes quedan fijados en:
- Un 42,5 % de descuento para consumidores vulnerables.
- Un 57,5 % para los vulnerables severos.
Se trata de niveles elevados que ya se aplicaron en anteriores crisis y que ahora se prolongan para amortiguar el impacto de los precios energéticos.
Además, la norma introduce un matiz práctico importante: si alguna factura se ha emitido antes de la entrada en vigor del decreto, las comercializadoras deberán ajustar los importes en el siguiente recibo.
Dicho de forma sencilla: habrá consumidores que noten correcciones a su favor en próximas facturas.
El refuerzo también se incrementa el bono social térmico, destinado a cubrir gastos como la calefacción o el agua caliente.
La novedad más clara es el suelo de la ayuda:
- 50 euros como mínimo por beneficiario.
A partir de ahí, la cuantía varía en función de dos factores: la zona climática y el grado de vulnerabilidad del hogar.
El objetivo es evidente: compensar el impacto del frío y de los costes energéticos en los meses más exigentes.
Más presupuesto para ampliar la cobertura
El Gobierno acompaña estas medidas con más financiación. En concreto, se incorporan 90 millones de euros adicionales al bono social térmico en 2026.
Este refuerzo permitirá:
- Llegar a más hogares.
- Ajustar las ayudas al aumento de precios.
- Evitar que parte de los beneficiarios quede fuera por falta de recursos.
Prohibido cortar la luz y el agua a hogares vulnerables
Otra de las claves del paquete es la protección durante todo 2026, será que las compañías no podrán interrumpir el suministro eléctrico ni el agua en los hogares considerados vulnerables o en riesgo de exclusión.
Es una medida que ya se ha aplicado en otros momentos de crisis y que vuelve a activarse para evitar situaciones límite.
Todas estas medidas forman parte del nuevo plan de respuesta económica del Gobierno ante la volatilidad de los mercados energéticos.
El planteamiento es doble:
- Aliviar la factura de los hogares con menos recursos.
- Evitar que el encarecimiento de la energía tenga un impacto social más profundo.
Con este refuerzo, el bono social vuelve a ocupar un papel central dentro del llamado “escudo social”.
El bono social eléctrico no se aplica automáticamente. Es el propio consumidor quien debe solicitarlo a una comercializadora de referencia.
El trámite es sencillo, aunque requiere aportar documentación:
- Formulario de solicitud.
- DNI y empadronamiento.
- Libro de familia (si procede).
- Información de renta.
La petición puede enviarse por vía online, correo electrónico o postal, según la compañía.
Una vez aprobada, la ayuda se aplica directamente en la factura. Y hay un detalle importante: el bono térmico se concede automáticamente a quienes ya tienen el eléctrico, sin necesidad de pedirlo aparte.
El bono social está pensado para consumidores con menor capacidad económica, aunque no solo depende de la renta.
Los perfiles más habituales son:
- Hogares con ingresos bajos (consumidores vulnerables).
- Situaciones de mayor dificultad económica (vulnerables severos).
- Familias numerosas.
- Pensionistas con prestaciones mínimas.
También se tienen en cuenta circunstancias personales como discapacidad, dependencia o situaciones de violencia.
Eso sí, hay una condición técnica imprescindible: el contrato debe estar a nombre del solicitante y tener una potencia contratada de hasta 10 kW.
Dónde hacerlo
La solicitud solo puede realizarse a través de las comercializadoras de referencia, es decir, las que operan en el mercado regulado.
Entre las principales están Energía XXI (Endesa), Curenergía (Iberdrola), Gas & Power (Naturgy), Régsiti (Repsol) o Baser (TotalEnergies).
Un punto clave:
no se puede solicitar desde el mercado libre.
Quién puede acceder según su renta
El acceso al bono social depende, en gran medida, de los ingresos del hogar.
Como referencia general:
- Hasta unos 12.600 euros anuales en hogares sin menores.
- Hasta 16.800 euros con un menor.
- Hasta 21.000 euros con dos menores.
Por debajo de la mitad de estas cifras se considera consumidor vulnerable severo, lo que implica un mayor nivel de descuento.
Existen, además, perfiles que pueden acceder por su situación —como familias numerosas o pensionistas— aunque en los niveles más altos de ayuda también se aplican límites de renta.




