Imagen de recurso: La llegada de un anticiclón estabiliza el tiempo, pero deja fuertes vientos en el Ebro y Baleares.
La entrada de un anticiclón desde Portugal marcará una progresiva estabilización del tiempo en todo el país, pero el temporal aún dará sus últimos coletazos con rachas huracanadas en el prelitoral mediterráneo, fuertes vientos en el bajo Ebro y Baleares, y nevadas en la cara norte pirenaica.
Por: A. Lagar | Fecha: 20 de febrero de 2026.
El frente de altas presiones situado frente a las costas de Portugal irá ganando terreno hacia el este a lo largo de la jornada, adentrándose en la Península y trayendo consigo una progresiva estabilización de la atmósfera. Pese a esta mejora generalizada, la madrugada y la primera mitad del día todavía estarán marcadas por la inestabilidad en el extremo norte.
Los cielos amanecerán cubiertos y dejarán precipitaciones en el Cantábrico oriental y los Pirineos. De hecho, se registrarán nevadas de madrugada en la cara norte pirenaica, con una cota de nieve que se situará en torno a los 1.000 y 1.300 metros. El resto de la mitad norte peninsular permanecerá nuboso hasta la tarde, mientras que en la mayor parte del país y en Baleares predominarán los cielos poco nubosos, tendiendo a despejar por completo. En Canarias, la nubosidad se concentrará en el norte de las islas y se irá despejando a últimas horas.
Viento extremo en el Mediterráneo y el Ebro
El fenómeno más adverso de la jornada será el viento. Durante la primera mitad del día, se esperan rachas muy fuertes que superarán los 70 km/h en el bajo Ebro, los Pirineos y el archipiélago balear. La situación será especialmente delicada de madrugada en las zonas altas del prelitoral mediterráneo, donde se pueden alcanzar rachas puntualmente huracanadas por encima de los 120 km/h.
A partir del mediodía, el viento del noroeste (que soplará de moderado a fuerte) tenderá a amainar en la mitad oriental. En el interior occidental de la Península y en la zona de Alborán habrá un viento flojo de dirección variable, mientras que en los litorales atlánticos girará de norte a sur. Canarias mantendrá un régimen de alisios moderados.
Ascenso notable de las temperaturas
En cuanto a los termómetros, las temperaturas máximas experimentarán un ascenso prácticamente generalizado en toda la Península y Baleares, a excepción del valle del Ebro y los litorales mediterráneos, donde se mantendrán sin cambios. Esta subida será notable (superando los 6 grados de diferencia) en los principales sistemas montañosos, con la única excepción del Pirineo.
Por el contrario, las temperaturas mínimas sufrirán un ligero descenso generalizado —salvo en el extremo nordeste, donde habrá altibajos—, lo que propiciará la aparición de heladas débiles en la meseta norte, el nordeste de la meseta sur y en las áreas de montaña.







