Recreación digital de recurso
El Ayuntamiento de València y la Generalitat firman un protocolo para edificar cerca de 1.200 viviendas protegidas y blindar la pedanía de La Torre.
Por A. Lagar | 16 de julio de 2026
La reconstrucción no consiste en poner un parche y cruzar los dedos para que no vuelva a pasar nada.
Consiste en rediseñar la forma de vivir.
La Torre, una de las zonas que peor lo pasó con la riada de octubre de 2024, va a dar un cambio radical en su fisionomía urbana.
La alcaldesa de València, María José Catalá, y el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, han firmado un protocolo de colaboración para poner en marcha el Plan Especial Urbanístico de Reconstrucción (PEUR). ç
¿El objetivo principal?
Levantar casi 1.200 viviendas protegidas diseñadas y adaptadas a la nueva realidad climática.
¿Cómo van a ser estas nuevas casas y por qué son más seguras?
La gran novedad de este plan es que cambia el chip de la construcción tradicional en zonas con riesgo de inundación.
Se acabó lo de meter los coches bajo tierra.
Los nuevos edificios que se levanten en La Torre no tendrán garajes subterráneos, una de las zonas más peligrosas cuando el agua sube con fuerza.
Para solucionar el tema del espacio para los coches, el Ayuntamiento modificó la normativa del sector en marzo para permitir aparcamientos en altura.
Los coches se guardarán en plantas elevadas, protegidos de cualquier corriente de agua.
Además, los propios edificios se construirán con criterios de elevación para que las viviendas queden a salvo y sean mucho más seguras.
De hecho, la alcaldesa ya ha anunciado que hay dos proyectos sobre la mesa adaptados a estas nuevas normas de seguridad que prevén edificar las primeras 419 casas de esta promoción.
Ahora los técnicos de urbanismo les están echando un ojo para darles luz verde.
¿Quién podrá acceder a estos pisos y cómo se reparten?
Este plan busca facilitar la vida a la gente que peor lo tiene para independizarse o que se quedó sin hogar tras la catástrofe de 2024.
Del total de las viviendas previstas, el reparto se queda de la siguiente manera:
- 981 pisos destinados a la venta como vivienda de protección pública.
- 225 pisos enfocados exclusivamente al alquiler asequible.
A esta enorme promoción se suman las inversiones que el consistorio ya tenía en marcha en la pedanía.
El Ayuntamiento ha invertido 11,7 millones de euros para comprar un edificio entero de nueva construcción con 134 pisos y otras 8 viviendas en un bloque cercano, todo destinado a ampliar el parque residencial público de la zona.
¿Qué otros servicios llegarán al barrio además de los pisos?
No se trata solo de poner ladrillos y meter gente a vivir; el crecimiento tiene que venir con servicios públicos debajo del brazo.
El acuerdo incluye reservar casi 7.000 metros cuadrados para equipamientos de uso común.
Un nuevo consultorio médico
La Generalitat ya está trabajando junto al Ayuntamiento en el proyecto del futuro centro de salud de La Torre.
Una dotación básica para la pedanía que ya cuenta con el compromiso del Consell para entrar en las próximas cuentas públicas de la administración autonómica.
Conexión directa en autobús
Para que no te sientas aislado, la movilidad también recibe un empujón. En marzo empezó a rodar la línea 59 de la EMT, que conecta de forma directa la zona de Sociópolis con el centro de València.
La idea de cara al futuro es transformar este recorrido en la línea circular C59, que unirá de forma fluida La Torre, El Forn d’Alcedo y Castellar-L’Oliveral con el núcleo urbano.
La factura de la reconstrucción de la pedanía
Este nuevo plan de viviendas es la guinda de un pastel presupuestario enorme.
Hasta la fecha, el Ayuntamiento de València ha destinado más de 30 millones de euros de sus fondos para poner a punto las tres pedanías afectadas por la riada.
En La Torre, ese dinero se ha empleado en rehacer por completo el alcantarillado, reparar las carreteras y caminos rurales que quedaron destrozados, renovar el alumbrado público y poner en marcha de nuevo los centros sociales, culturales y deportivos del barrio.