Foto: GVA
El president de la Generalitat critica la «falta de rigor técnico» del Ejecutivo central y anuncia la creación de la Mesa del Agua y el Regadío para defender los recursos hídricos de la Comunitat.
Por: A. Lagar | Fecha: 15 de enero de 2026
El futuro del trasvase Tajo-Segura ha vuelto al centro del debate político tras las duras declaraciones del president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, durante la Comisión Provincial del Agua en Alicante. El jefe del Consell ha denunciado lo que considera una «incoherencia flagrante» por parte del Gobierno de España: el impulso de infraestructuras hídricas en Marruecos mientras se mantiene el recorte del caudal transferido a la cuenca del Segura. Según Pérez Llorca, el incremento de los caudales ecológicos en el Tajo a su paso por Aranjuez restará una media de 78 hectómetros cúbicos anuales a la provincia, una decisión que califica de «política y no técnica».
Defensa del rigor científico frente a la ideología
En su intervención, el president ha censurado que el Ejecutivo central subvencione trasvases en otros países mientras limita los nacionales bajo criterios medioambientales que no se aplican en el exterior. «Si la política de trasvases es mala para España, no puede ser buena para otros países», ha aseverado, reclamando que se priorice el abastecimiento de las tierras alicantinas y se renegocie incluso el caudal que se envía a Portugal para reforzar el trasvase Tajo-Segura.
Para dar respuesta a esta situación, la Generalitat constituirá este año la Mesa del Agua y el Regadío de la Comunitat Valenciana. Esta institución buscará unificar la voz de expertos, universidades y regantes para fundamentar las reivindicaciones autonómicas en el rigor científico, alejándolas de la crispación partidista.
Inversiones estratégicas y vertido cero en Alicante
Pese a los recortes estatales, el Consell ha reafirmado su compromiso con la provincia mediante una estrategia hídrica propia. Entre las obras destacadas se encuentran los avances en el postrasvase Júcar-Vinalopó, cuyas actuaciones en la margen izquierda cuentan con una inversión prevista de 20 millones de euros para este ejercicio. El objetivo es maximizar el aprovechamiento de recursos y frenar la sobreexplotación de los acuíferos locales.
Asimismo, Pérez Llorca ha puesto en valor el proyecto de reutilización de aguas depuradas para alcanzar el «vertido cero» en la bahía de Alicante. Este plan, valorado en 300 millones de euros, ya ha sido redactado por la Generalitat y remitido al Estado para su ejecución conjunta. La estrategia se completa con actuaciones de prevención de inundaciones en la Vega Baja, incluyendo la mejora de la capacidad de desagüe en la desembocadura del Segura y obras de protección en infraestructuras críticas como el Hospital comarcal de Orihuela.
El agua como moneda de cambio política
La denuncia de Pérez Llorca sobre el trasvase Tajo-Segura pone de relieve una herida abierta en la gestión territorial de España. Resulta difícil de explicar a los agricultores alicantinos, que lideran la eficiencia hídrica en Europa, cómo se puede defender la sostenibilidad recortando caudales internos mientras se financian proyectos similares en el Magreb. La creación de la Mesa del Agua es un paso necesario para despolitizar un recurso vital, pero el éxito de la provincia de Alicante no puede depender únicamente de la reutilización; necesita que la solidaridad hídrica nacional deje de ser una herramienta de negociación ideológica y vuelva a basarse en las necesidades reales del campo valenciano.
Fuente: Portal de Comunicación de la Generalitat Valenciana.13.01.2026