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Las salas de cine de toda España tienen una nueva misión, y no viene precisamente de Hollywood.
El BOE acaba de publicar el Real Decreto 400/2026, de 20 de mayo, una normativa que busca rescatar el hábito de asistir a las salas de cine.
¿Los protagonistas de esta historia? Las personas de 65 o más años.
La idea es simple pero ambiciosa. Permitir que este colectivo acuda al cine un día a la semana por un precio simbólico de 2 euros.
Tras el parón de la pandemia, la recuperación de la asistencia en 2025 se situó sensiblemente por debajo de las expectativas iniciales de la industria.
Por ello, el Ministerio de Cultura ha decidido mover ficha rápido mediante una concesión directa de subvenciones para salvaguardar el tejido cultural y fomentar un envejecimiento activo y saludable.
La evolución de un fenómeno que arrasa en taquilla
Esta nueva campaña no es un experimento improvisado. Detrás de este Real Decreto se esconde una trayectoria de tres ediciones anteriores que demuestran que el público sénior tiene ganas de devorar buen cine.
Los datos históricos de ejecución reflejan un crecimiento masivo:
- Primera edición (2023): Regulada por el Real Decreto 447/2023. Duró 24 semanas y logró atraer a 924.724 espectadores.
- Segunda edición (2024): Bajo el Real Decreto 321/2024. Se extendió a 35 semanas, registrando 1.690.821 personas. Esto supuso un incremento medio semanal de 9.779 espectadores (un 25,38% más que la campaña inicial).
- Tercera edición (2025-2026): Diseñada para un año completo (53 semanas). En sus primeras 28 semanas ya ha alcanzado 1.579.923 asistentes, sumando una media de 8.117 personas extra cada semana. Significa un aumento de casi el 17% respecto al año anterior a mitad de campaña.
Las entrañas financieras del decreto
Para que las salas puedan mantener este precio de 2 euros sin quebrar en el intento, el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) ha desplegado un presupuesto total de 11.500.000 euros.
La distribución de este dinero se ejecutará de forma estratégica entre dos anualidades bien diferenciadas: se aportarán 4.250.000 euros durante el año 2026 y 7.250.000 euros en el transcurso de 2027.
La subvención individual que recibirá cada sala se calcula restando esos 2 euros reducidos del precio ordinario de la entrada (sin IVA).
Eso sí, el Gobierno ha puesto un límite estricto: la ayuda máxima por cada entrada vendida no podrá superar los 3,50 euros.
Sin embargo, no todas las películas ni todas las salas entran en este juego.
El reglamento deja fuera de la actividad subvencionable dos escenarios muy concretos: las salas que ya ofrezcan precios iguales o inferiores a 2 euros de forma habitual y, por cuestiones de coherencia con el fomento cultural, la proyección de películas calificadas con la etiqueta «X».
Además, los complejos cinematográficos que cuenten con pantallas de tecnología especial con suplemento de precio podrán excluir dichas salas si así lo notifican en sus webs.
Requisitos y el temido calendario de pagos
Los exhibidores cinematográficos tienen un camino burocrático estricto por delante si quieren recibir los fondos gestionados por la entidad colaboradora seleccionada.
En primer lugar, la tramitación se realiza de forma 100% electrónica, asumiendo que las empresas disponen de la capacidad técnica necesaria.
Las solicitudes deben presentarse en un plazo máximo de siete días desde la entrada en vigor del decreto.
Para liberar el dinero, las salas deben enviar declaraciones responsables detallando el número exacto de entradas vendidas a precio reducido y justificar que cumplen con las obligaciones fiscales.
Los pagos se realizarán en cinco bloques temporales muy específicos:
- Antes del 15 de octubre de 2026: Para las entradas vendidas desde el inicio hasta el 31 de agosto de 2026.
- Antes del 15 de diciembre de 2026: Correspondiente a las ventas entre el 1 de septiembre y el 8 de noviembre de 2026.
- Antes del 1 de abril de 2027: Bloque del 9 de noviembre de 2026 al 31 de enero de 2027.
- Antes del 1 de junio de 2027: Para el tramo entre el 1 de febrero y el 31 de marzo de 2027.
- Antes del 31 de julio de 2027: Liquidación final desde el 1 de abril hasta el último día de la campaña.
El incumplimiento de la publicidad del programa (que exige colocar banners en la web, carteles en taquilla y proyectar un vídeo con sonido antes de las películas) o los retrasos en las justificaciones pueden acarrear la pérdida total del derecho al cobro o la obligación de reintegrar las ayudas.
Prepara las palomitas y avisa a tus mayores, porque las tardes de película barata y debate cinéfilo están aseguradas por un año más. ¡La cartelera les espera!