Impuesto MEI es el concepto que verás subir en tu nómina desde este jueves, 1 de enero de 2026. Esta sobre cotización obligatoria alcanza ahora el 0,90% con el objetivo de blindar la hucha de las pensiones ante la jubilación masiva del baby boom.
Por: Alejandra L. | Fecha: 2 de enero de 2026
La cuesta de enero de 2026 llega con un «mordisco» extra en los salarios de millones de trabajadores en España. Siguiendo el calendario previsto en la reforma de las pensiones, el Mecanismo de Equidad Intergeneracional vuelve a encarecerse para empresas y empleados.
Desde este momento, la cotización adicional se sitúa en el 0,90%. De este porcentaje, la empresa asume el 0,75% y el trabajador el 0,15% restante, restando liquidez directa al salario neto cada mes.
El Impuesto MEI y la hucha de las pensiones en 2026
El objetivo de este Impuesto MEI no es otro que engrosar el Fondo de Reserva de la Seguridad Social. Según los últimos datos, esta «hucha» ha cerrado el año 2025 por encima de los 14.000 millones de euros, su nivel más alto en casi una década.
Solo en el último año, este mecanismo ha inyectado más de 4.000 millones de euros al sistema. Sin embargo, el esfuerzo de los ciudadanos no se detendrá aquí: la ley marca que la tasa seguirá subiendo progresivamente hasta alcanzar el 1,2% en el año 2029.
Cuota de solidaridad y bases máximas
Junto al MEI, 2026 estrena la segunda fase de la cuota de solidaridad. Este recargo afecta a los salarios que superan la base máxima de cotización, que este año queda fijada en 5.100,2 euros mensuales.
Esta cuota es progresiva y se divide en tres tramos que oscilan entre el 1,15% y el 1,45%. Al igual que el MEI, el coste se reparte entre la empresa y el empleado, aunque no genera derecho a una pensión más alta en el futuro.
Revalorización de las pensiones
Para compensar el endurecimiento de las cotizaciones, el sistema también ajusta las prestaciones. En 2026, la pensión máxima sube hasta los 3.359,6 euros mensuales, mientras que las pensiones mínimas y las de viudedad experimentan un incremento del 7% y el 11,4% respectivamente.
Este escenario busca equilibrar las cuentas de una Seguridad Social que se prepara para su década más crítica: los años 40, cuando el gasto en prestaciones alcanzará su pico histórico. Por ahora, los trabajadores activos deberán acostumbrarse a convivir con el impacto mensual del Impuesto MEI.
LA LUPA 🔎 El mordisco invisible a la nómina
La hucha de las pensiones vuelve a llenarse, pero lo hace a costa de reducir el poder adquisitivo real de las familias en un momento de precios todavía tensionados. Es cierto que el MEI es una medida de responsabilidad para no dejar caer el sistema, pero no debemos ignorar que se trata de un impuesto al empleo que recae sobre los hombros de una generación que ya soporta una carga fiscal elevada. Mi predicción es que, a medida que nos acerquemos al 1,2% en 2029, el debate sobre si estas micro-subidas son suficientes o si se necesita una reforma estructural más profunda volverá a la primera línea política.
Preguntas frecuentes
¿A qué trabajadores afecta la subida del MEI?
Afecta a todos los trabajadores dados de alta en la Seguridad Social (por cuenta ajena o autónomos) que coticen por la contingencia de jubilación. Solo se libran quienes ya han alcanzado la edad de jubilación y siguen en activo.
¿Cuánto dinero me quitarán exactamente este año?
El tipo aplicado al trabajador es del 0,15% de su base de cotización. En una nómina media, el impacto es de unos pocos euros al mes.
¿Hasta cuándo seguirá subiendo este impuesto?
La tasa continuará su ascenso anual hasta 2029, cuando se estabilizará en el 1,2%. Según la ley actual, este mecanismo extraordinario permanecerá activo al menos hasta el año 2050.