Imagen: Ministerio del Interior
La Policía Nacional y Vigilancia Aduanera localizan la droga oculta en dobles fondos de cinco contenedores procedentes de Surinam. La operación se ha saldado con tres detenciones, entre ellas la de un testaferro utilizado para dar apariencia legal a la importación.
Por: A. Lagar | 28 de abril de 2026
Efectivos de la Policía Nacional y del Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria han logrado interceptar un importante alijo de cocaína en las instalaciones del puerto de Algeciras. En total, se han intervenido 120 kilogramos de esta sustancia que viajaban ocultos en el interior de cinco contenedores de mercancía procedentes de Surinam.
La investigación, coordinada por la Fiscalía Especial Antidrogas de Algeciras, arrancó el pasado año tras recibir alertas de autoridades internacionales sobre un posible envío ilícito. Según el manifiesto de carga, los contenedores transportaban oficialmente «madera en bruto» con destino a una empresa española. Sin embargo, el análisis de riesgo y la cooperación institucional permitieron estrechar el cerco sobre estos cinco equipos sospechosos.
Al proceder a la apertura y reconocimiento exhaustivo de la carga, los agentes descubrieron que los contenedores contaban con dobles fondos practicados específicamente en su estructura para ocultar los fardos de droga.
Coordinación logística en Algeciras
Tras la incautación del estupefaciente, el Juzgado de Instrucción Número 3 de Algeciras abrió las diligencias correspondientes para identificar a la red tras el envío. El análisis minucioso de la documentación mercantil asociada a la operación de comercio exterior resultó clave para desmantelar la estructura local.
Las autoridades han detenido a tres personas. Dos de ellas estarían presuntamente implicadas en la coordinación logística necesaria para mover la mercancía desde Sudamérica hasta España. El tercer arrestado desempeñaba, supuestamente, las funciones de testaferro, figurando en la documentación para dotar de una pátina de legalidad a la importación y así eludir los controles policiales.
Esta actuación se enmarca en la Estrategia de Seguridad de la Unión Europea y ha contado con la cofinanciación de los Fondos de Seguridad Interior (ISF) de la Comisión Europea. Estas herramientas de financiación europea buscan fortalecer la lucha contra la delincuencia organizada y desmantelar los modelos de negocio de las redes criminales que operan en los Estados miembros.


