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La formación valenciana, dirigida por Alexander Liebreich, conquista el Musikverein con una ovación prolongada del público austriaco. Esta actuación supone su novena salida internacional desde que comenzara sus giras en 1950.
Por: A. Lagar | 17 de abril de 2026
La Orquesta de València (OV) ha marcado un hito en su trayectoria artística tras debutar este jueves en la emblemática Großer Saal, conocida mundialmente como la Sala Dorada del Musikverein de Viena. Bajo la dirección de su titular, Alexander Liebreich, la formación valenciana se presentó en el mismo escenario que acoge cada año el célebre Concierto de Año Nuevo, logrando el reconocimiento del público vienés en el ciclo Jeunesse-Musikerleben.
Esta visita a la capital austriaca representa la novena salida internacional de la agrupación desde que iniciara su proyección exterior en 1950 de la mano de José Iturbi. Al encuentro asistieron el concejal de Acción Cultural y presidente del Palau de la Música, José Luis Moreno; el director gerente del Palau, Vicente Llimerá; y la subdirectora de Música e Intendente de la orquesta, Nieves Pascual.
Reconocimiento a la Orquesta de Valencia
Tras el concierto, los responsables institucionales mostraron su satisfacción por el nivel mostrado sobre el escenario. José Luis Moreno subrayó «el éxito del concierto de la orquesta, gracias al nivel de excelencia que ha alcanzado de la mano de su director». El concejal añadió que «València y su Orquesta llevan la cultura valenciana a uno de los templos de la música europea y reivindican el papel de nuestra ciudad y nuestros músicos en el ámbito cultural europeo».
En la misma línea, el director gerente del Palau de la Música, Vicente Llimerá, destacó la respuesta de los asistentes: «Estamos muy satisfechos de la actuación de la orquesta y de la respuesta del público. València y su orquesta han llevado nuestra cultura a un gran escenario europeo».
Un programa entre la tradición valenciana y los grandes clásicos
La velada se abrió con un guiño a la historia musical valenciana mediante la obertura de L’arbore di Diana, obra de Vicente Martín y Soler, quien fuera rival de Mozart en la propia Viena. El programa continuó con la Suite nº 2 de Daphnis et Chloé de Maurice Ravel y el Cuarteto para piano nº 3 de Johannes Brahms, en una versión para piano a cuatro manos y orquesta titulada Werther.
Esta última pieza, un arreglo de Richard Dünser que suponía su estreno en Austria, contó con el dúo solista Silver-Garburg, formado por Sivan Silver y Gil Garburg. Ante los aplausos, los pianistas ofrecieron como propina el Scherzo para piano a cuatro manos, op. 11, nº 2 de Rachmáninov.
En la segunda parte, la Orquesta de València interpretó el poema sinfónico Así habló Zaratustra de Richard Strauss. La fuerza de esta obra, conocida popularmente por su uso en la película 2001: Una odisea del espacio, cerró una actuación que culminó con una prolongada ovación final por parte del público vienés y la satisfacción de todo el profesorado de la orquesta.