Degradación MG ZS EV es el factor que más preocupa a los compradores de este SUV eléctrico familiar. Analizamos si la promesa de «batería eterna» de la marca es real, cómo afecta el paso del tiempo a las diferentes versiones del modelo y qué pérdida de autonomía debes esperar realmente tras años de uso.
Por: Alejandra L. | Fecha: 01 de enero de 2026
El MG ZS EV se ha consolidado como una opción racional para familias que buscan dar el salto a la movilidad eléctrica sin arruinarse. Sin embargo, la gran duda que asalta a cualquier conductor es la salud de la batería a largo plazo.
Tras recopilar datos de miles de kilómetros y experiencias de propiedad real, la conclusión es que no todos los ZS EV envejecen igual. La clave reside en el año de fabricación y, sobre todo, en la química que esconde bajo el chasis.
La realidad de la degradación MG ZS EV y sus químicas
Para entender la vida útil de este coche hay que diferenciar dos etapas. Los modelos anteriores a 2022 utilizaban baterías de Níquel-Manganeso-Cobalto (NMC). Estas unidades, aunque eficientes, mostraron una tendencia a perder capacidad de forma más acelerada durante los primeros años, con caídas que podían rozar el 9% en un uso intensivo.
El gran cambio llegó con el restyling de 2022 y la introducción de las celdas LFP (Litio-Ferrofosfato). Esta tecnología ha demostrado ser mucho más robusta ante los ciclos de carga y descarga. Los datos de usuarios con alto kilometraje confirman que estas nuevas baterías apenas sufren desgaste, manteniendo cifras de salud superiores al 96% incluso tras superar la barrera de los 100.000 kilómetros.
¿Es real la promesa de «cero degradación»?
Desde los concesionarios se transmite a menudo un mensaje de tranquilidad absoluta, asegurando que la degradación es prácticamente inexistente. Si bien es cierto que las pruebas internas en unidades con 35.000 km muestran una salud del 100%, la realidad en la calle tiene matices.
La degradación no es lineal. Es habitual experimentar una pequeña caída inicial de capacidad durante los primeros dos años, que posteriormente se estabiliza. En muchos casos, lo que el usuario percibe como pérdida de autonomía no es un daño químico irreversible, sino un desajuste en el sistema de gestión de la batería (BMS).
Este software necesita recalibrarse periódicamente. Por ello, muchos conductores que veían descender su autonomía han logrado recuperarla simplemente realizando cargas lentas hasta el 100% para equilibrar las celdas, devolviendo al vehículo su rango original.
Hábitos que marcan la diferencia
La durabilidad de la batería del MG ZS EV depende drásticamente del trato recibido. Los análisis de flotas indican que aquellos vehículos sometidos constantemente a cargas rápidas en corriente continua y climas extremos aceleran su desgaste.
Por el contrario, los propietarios que priorizan la carga doméstica y mantienen la batería entre el 20% y el 80% en el día a día reportan una conservación de energía excepcional. La recomendación técnica es clara: si tienes la versión LFP (la más moderna), no tengas miedo a cargar al 100% al menos una vez a la semana, ya que esta química lo necesita para gestionar correctamente el voltaje de las celdas.
Veredicto tras el uso intensivo
En definitiva, la degradación MG ZS EV se sitúa en la media o incluso mejor que muchos competidores europeos, especialmente en sus versiones más modernas. Con una pérdida media anual estimada entre el 2% y el 3%, el vehículo está preparado para superar la vida útil del resto de componentes mecánicos.
No estamos ante una batería que vaya a dejar el coche inservible en una década. Si se comprende la tecnología y se evitan los abusos de la carga ultrarrápida, el corazón eléctrico del ZS tiene cuerda para rato.
LA LUPA 🔎 La química no perdona, pero avisa
La evolución del ZS EV demuestra cómo la industria ha aprendido de sus errores. El salto a las baterías LFP ha sido el movimiento más inteligente de la marca para garantizar la longevidad, sacrificando un poco de densidad energética a cambio de una durabilidad rocosa. Si estás buscando este modelo en el mercado de ocasión, mi consejo es verificar el año y la química: un modelo posterior a 2022 te ofrecerá una tranquilidad mental superior. No te obsesiones con el porcentaje de salud que marca el cuadro, muchas veces es solo un problema de calibración, no de muerte celular.
¿Qué batería del MG ZS EV dura más?
La batería LFP, introducida en el modelo de 2022 (versión Standard Range), es mucho más resistente a la degradación y a los ciclos de carga continuos que la antigua batería NMC.
¿Es normal perder autonomía el primer año?
Sí, es habitual una pequeña caída de ajuste. A menudo no es degradación real, sino que el sistema de gestión necesita una carga completa de equilibrado para volver a calcular la autonomía correcta.
¿Cómo debo cargar mi MG ZS EV para cuidarlo?
Para uso diario, mantén la carga entre el 20% y el 80%. Sin embargo, es recomendable cargar al 100% en carga lenta una vez al mes (o semanalmente si es LFP) para equilibrar las celdas.