Problemas MG4: es el concepto clave que investigan miles de conductores antes de decidirse por el eléctrico más popular del momento. Tras el rodaje inicial y el uso intensivo, analizamos la resistencia real de su batería, los fallos de juventud de su software y si la calidad de construcción soporta el paso del tiempo.
Por: Alejandra L. | Fecha: 31 de diciembre de 2025
El MG4 ha irrumpido en el mercado europeo rompiendo esquemas gracias a una relación precio-producto difícil de igualar. Sin embargo, cuando la novedad desaparece y el odómetro empieza a sumar decenas de miles de kilómetros, surgen las dudas razonables sobre su vejez.
Analizamos la experiencia de propiedad a largo plazo, separando los mitos de las incidencias reales para que sepas exactamente qué esperar de este compacto eléctrico.
Salud de hierro en la batería
Para tranquilidad de los propietarios y futuros compradores, el componente más costoso del vehículo es también el más robusto. Los análisis técnicos de degradación tras superar la barrera de los 50.000 kilómetros arrojan datos muy positivos.
Tanto en las versiones con batería LFP como en las NMC de mayor capacidad, la pérdida de salud se mantiene en cifras marginales, oscilando habitualmente entre un 2% y un 4%. Esto significa que la autonomía teórica apenas se resiente con el uso cotidiano, demostrando que la gestión térmica del vehículo funciona correctamente.
Sin embargo, es importante matizar que la autonomía real en carretera abierta puede diferir de la homologada, especialmente en invierno o a velocidades de autopista, algo inherente a la física de casi todos los vehículos eléctricos y no un defecto exclusivo de este modelo.
Los problemas MG4 más habituales: el software
Si la mecánica cumple, la electrónica es donde el usuario puede encontrar más aristas. La incidencia más comentada por la comunidad de conductores tiene que ver con la climatización. El sistema, en ocasiones, presenta dificultades para interpretar la temperatura deseada, enfriando el habitáculo cuando se le solicita calor suave. Esto obliga a menudo a seleccionar temperaturas inusualmente altas en la pantalla para conseguir el confort térmico esperado.
Asimismo, el sistema de infoentretenimiento ha demostrado ser un punto de mejora. La interfaz, que centraliza casi todas las funciones del coche, puede experimentar ciertos retardos o bloqueos puntuales que requieren un reinicio. Aunque las actualizaciones inalámbricas (OTA) van puliendo estos detalles, la experiencia digital todavía se siente un paso por detrás de la fluidez de una tablet moderna.
Confort de marcha y ajustes
En el apartado dinámico, el coche se comporta con solidez, pero su configuración busca la estabilidad por encima del confort absoluto. Al equipar suspensiones firmes para gestionar el peso de las baterías, algunos usuarios perciben de forma notoria las irregularidades del asfalto, especialmente si el vehículo monta llantas de perfil bajo.
Con el paso de los kilómetros, es posible que aparezcan pequeños ruidos parásitos o «grillos» en el interior, provenientes de los ajustes de plásticos o molduras. También se han observado casos donde las gomas de las puertas o los alineados de la carrocería no presentan la precisión milimétrica de marcas premium, detalles estéticos que evidencian dónde se ha ajustado el coste para ofrecer un precio final tan competitivo.
Conclusión sobre la fiabilidad
A pesar de estos matices, el vehículo demuestra ser una opción de movilidad sólida. No estamos ante fallos mecánicos catastróficos que inmovilicen el coche, sino ante incidencias de «juventud» electrónica y acabados sencillos.
Si el comprador es consciente de que el software requiere paciencia y actualizaciones, y valora la mecánica por encima de los remates de lujo, el coche cumple su función. Conocer los problemas MG4 antes de la compra es la mejor forma de disfrutar de sus virtudes sin sorpresas.
LA LUPA 🔎 La balanza entre precio y paciencia
El éxito de este modelo no es casualidad, pero el comprador inteligente debe entender qué está adquiriendo. No se compra un vehículo «low cost» esperando la perfección de una berlina de lujo alemana. La mecánica eléctrica es fiable, que es lo vital, pero el usuario debe asumir cierto rol de «beta tester» con el software y ser indulgente con algunos acabados. Si se acepta este compromiso, el producto es imbatible; si se espera perfección digital desde el día uno, la experiencia puede generar frustración.
¿Es grave la degradación de batería a los 50.000 km?
No, es mínima. Los datos indican una pérdida de capacidad de entre el 2% y el 4%, lo cual es un estándar excelente y asegura una larga vida útil al vehículo.
¿Qué solución hay para el climatizador?
La mayoría de usuarios solucionan la imprecisión del termostato subiendo la temperatura objetivo unos grados más de lo habitual (26-28°C) para conseguir calor real en invierno.
¿Se solucionan los fallos de pantalla?
Sí, en gran medida. La marca lanza actualizaciones de software periódicas que corrigen errores y mejoran la fluidez, por lo que es vital mantener el coche actualizado.