Escena de la miniserie Esto no es un misterioso asesinato. Imagen: Filmin.
La plataforma incorpora a su catálogo una producción belga que mezcla el género de misterio clásico con el universo de artistas como Salvador Dalí y René Magritte. La ficción, premiada en los Prix Europa 2025, sitúa a figuras reales del surrealismo en una investigación policial dentro de una mansión de los años 30.
Por: A. Lagar | 4 de abril de 2026
El próximo 7 de abril, Filmin estrena en exclusiva Esto no es un misterioso asesinato, una miniserie de origen belga que traslada el esquema de las novelas de Agatha Christie al mundo del arte vanguardista. La propuesta llega avalada por la crítica tras obtener el segundo premio a la Mejor Ficción Televisiva en los Prix Europa 2025.
Bajo la dirección de Hans Herbots (La serpiente) y Matthias Lebeer, la trama se ambienta en la década de los 30. La historia comienza cuando Lord James, una millonaria británica, invita a los artistas más influyentes del momento a una exposición colectiva en su mansión de campo. Sin embargo, la celebración se trunca cuando aparece un cadáver con una puesta en escena que imita el cuadro Los amantes, de Magritte. Al quedar aislados en la vivienda, todos los invitados pasan a ser sospechosos.
Un reparto de figuras históricas
Aquí no hay detectives al uso: los sospechosos son figuras clave del surrealismo. Iñaki Mur interpreta a un joven Salvador Dalí y Pierre Gervais a René Magritte, que adopta un papel cercano al de investigador. Junto a ellos aparecen Man Ray, interpretado por Frank Bourke, y Lee Miller, a la que da vida Florence Hall.
El equipo responsable, con guiones de Matthias Lebeer y Christophe Dirickx, buscó humanizar a estos personajes para evitar la caricatura. Según explica el director de producción, Van Loo, se centraron en la juventud de los artistas para ofrecer una visión más moderna y reconocible de sus rivalidades y pasiones.
Entre la realidad y la ficción surrealista
El proyecto nació de la idea de combinar una casa de campo, el estilo de Christie y el surrealismo. De hecho, el título de la miniserie es un juego de palabras que referencia la obra de Magritte La traición de las imágenes, conocida por la frase «Esto no es una pipa».
Aunque se trata de una ficción, el relato tiene una base histórica real: la relación del mecenas Edward James con el círculo surrealista. El personaje de la anfitriona es una reimaginación de este magnate, y la atmósfera evoca la Exposición Internacional Surrealista de Londres de 1936, un evento donde Dalí llegó a presentarse vestido con un traje de buzo.