España se prepara para un cambio en los permisos laborales en el ámbito del trabajo. El Ministerio de Trabajo y los sindicatos mayoritarios (CC OO y UGT) han cerrado un acuerdo para transformar el Estatuto de los Trabajadores. La propuesta estrella es la ampliación del permiso por fallecimiento de un familiar, que pasará de los actuales dos días a diez días hábiles. Un paquete de medidas que busca «humanizar» las relaciones laborales, pero que nace sin el apoyo de la patronal y con un difícil camino parlamentario por delante.
Por: Redacción Alejandra L. | 29 de diciembre de 2025
El acuerdo llega tras semanas de intensas negociaciones marcadas por la autoexclusión de la CEOE y Cepyme, quienes rechazan la propuesta de plano.
Diez días por duelo: ¿Quiénes pueden pedirlos?
La gran novedad es que el permiso por fallecimiento de un cónyuge, pareja de hecho o parientes hasta el segundo grado de consanguinidad (padres, hijos, hermanos, abuelos y nietos) se eleva a 10 días hábiles.
Una de las claves técnicas de este nuevo derecho es la flexibilidad: el trabajador no tendrá que gastar los días de forma consecutiva e inmediata, sino que podrá repartirlos a su conveniencia durante los 28 días posteriores al fallecimiento. En cambio, para los parientes por afinidad (suegros o cuñados), se mantienen los dos días actuales.
Cuidados paliativos y eutanasia: Nuevos derechos
El pacto introduce dos figuras inéditas en la legislación española:
- Permiso por cuidados paliativos: Se conceden 15 días hábiles para cuidar al cónyuge o familiares directos que se encuentren en fase terminal. Este permiso se podrá dividir en dos fracciones a lo largo de tres meses.
- Acompañamiento en la eutanasia: Se crea un permiso de un día para la persona designada por el paciente para acompañarle en el momento de la prestación de ayuda para morir.
El muro del Congreso a los nuevos permisos laborales
A pesar del entusiasmo de Trabajo y sindicatos, la medida no es ley todavía. Necesita el aval del Parlamento, donde el Gobierno se enfrenta a una aritmética complicada. Si el texto encalla en las Cortes, estos «diez días por duelo» podrían quedarse en una promesa de fin de año.
La opinión: El coste de la empatía en una economía tensionada
Es indiscutible que ampliar el tiempo para afrontar la pérdida de un familiar directo o para cuidar a alguien en sus últimos días es una medida cargada de lógica y humanidad. Sin embargo, el verdadero debate no reside en la bondad de la norma, sino en quién asume su factura. En un escenario donde la economía española muestra signos de frenazo, las empresas se enfrentan a una acumulación de cargas —subidas del SMI, aumentos de cotizaciones y nuevos permisos— que tensionan sus márgenes de beneficio y ponen en jaque su propia viabilidad.
Cuando cada nuevo avance social recae exclusivamente sobre la responsabilidad económica del empresario, el riesgo de asfixia es real. Para que estas medidas fueran sostenibles y justas, el Gobierno debería plantearse tratar estos permisos como una incapacidad temporal (baja laboral), apoyando a la empresa con la exoneración de cuotas a la Seguridad Social o asumiendo parte del salario. Si el Estado no se implica financieramente y sigue volcando todas las obligaciones sobre unas empresas ya tensionadas, lo que nace como un derecho humano podría terminar erosionando la seguridad y el futuro de miles de puestos de trabajo en España.
Preguntas Frecuentes
¿Puedo pedir ya los 10 días si fallece un familiar?
Todavía no. El acuerdo actual es un pacto entre el Ministerio de Trabajo y los sindicatos. Para que sea efectivo, debe aprobarse como reforma del Estatuto de los Trabajadores en el Congreso de los Diputados. Hasta que no se publique en el BOE, el permiso vigente sigue siendo de 2 días (ampliables a 4 con desplazamiento).
¿Qué familiares están incluidos en el permiso de 10 días?
La ampliación a 10 días hábiles solo afecta a los parientes de primer y segundo grado de consanguinidad: padres, hijos, hermanos, abuelos y nietos, además del cónyuge o pareja de hecho. Los familiares por afinidad (la familia política como suegros o cuñados) mantienen el permiso de 2 días.
¿Quién paga el salario durante esos 10 días de permiso?
Al ser permisos retribuidos, el salario corre a cargo de la empresa. Precisamente este es uno de los puntos de fricción con la patronal (CEOE), que pedía que parte de este coste fuera asumido por las arcas públicas a través de prestaciones de la Seguridad Social, algo que finalmente no se ha incluido en el texto.