Hacienda dispara sus ingresos fiscales mientras el superávit de Ayuntamientos y CCAA compensa el impacto de la DANA.
Por: Alejandra L. | Fecha: 25 de diciembre de 2025
El déficit del Estado en noviembre se ha convertido en la gran noticia económica del cierre de año al situarse en el 1,86% del PIB. Según los datos oficiales del Ministerio de Hacienda, esto supone una reducción del 17,8% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, una cifra que refleja la robustez de los ingresos públicos actuales.
¿Cómo ha logrado Hacienda reducir el déficit del Estado en noviembre?
La clave de este descenso no reside en un recorte del gasto, sino en una capacidad recaudatoria sin precedentes. Los recursos no financieros del Estado han alcanzado los 283.270 millones de euros, lo que implica un 9,4% más que en 2024. Los impuestos, que representan el 83% del total, han crecido un 10,4%, destacando especialmente el IVA con un aumento del 10,1% y el IRPF, que se dispara un 16,9% interanual.
«El superávit primario del Estado, descontando los intereses de la deuda, se sitúa en 639 millones de euros, reflejando un saldo positivo del 0,04% del PIB por primera vez en meses.»
¿Qué impacto real ha tenido la DANA en el déficit del Estado en noviembre?
A pesar de la tendencia positiva, la contabilidad nacional ha tenido que absorber el impacto derivado de la DANA, cifrado en 4.362 millones de euros. Sin este efecto extraordinario, el déficit consolidado de la Administración Central, Comunidades Autónomas y Seguridad Social se situaría en un escaso 0,35% del PIB, demostrando que la recuperación fiscal sería aún más agresiva sin las catástrofes naturales.
¿Quiénes son los verdaderos salvavidas de las cuentas públicas?
Mientras el Estado central carga con el peso del gasto, las Comunidades Autónomas han registrado un superávit de 3.736 millones de euros hasta octubre. Por su parte, los Ayuntamientos también presentan un saldo positivo del 0,07% del PIB. Este equilibrio territorial es fundamental para entender por qué el dato global de España mejora a pesar de las tensiones presupuestarias y el aumento en el gasto de pensiones y salarios públicos.
En conclusión, los datos de ejecución presupuestaria confirman que el déficit del Estado en noviembre sigue una senda de consolidación marcada por la asfixia fiscal y el buen comportamiento de los entes locales.
Opinión: El espejismo de las cuentas saneadas
Es sencillo presumir de disciplina fiscal cuando la caja se llena a costa de un IRPF que drena el 17% más de las nóminas y un IVA que castiga el consumo básico. Hacienda hoy ‘nada en billetes’ gracias a la inflación y a una negativa persistente a deflactar los impuestos. El déficit del Estado en noviembre baja, sí, pero el coste social es innegable: alimentos con precios prohibitivos y una clase media que se desvanece mientras financia este ‘milagro’ presupuestario. Estamos ante un Estado que engorda sus arcas mientras el ciudadano medio se ve obligado a recortar su carrito de la compra. Menos triunfalismo de despacho y más empatía con el bolsillo de quien, al final, paga la fiesta.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Cuál es el dato del déficit del Estado en noviembre de 2025?
El déficit del Estado en noviembre se situó en el 1,86% del PIB, lo que supone una reducción del 17,8% respecto al mismo periodo del año anterior.
¿Cómo ha influido la recaudación del IRPF en las cuentas públicas?
La recaudación por IRPF ha sido clave para reducir el déficit del Estado en noviembre, registrando un incremento récord del 16,9% interanual.
¿Qué impacto ha tenido la DANA en el déficit consolidado?
El impacto directo de la DANA se cifra en 4.362 millones de euros; sin este efecto, el déficit consolidado sería del 0,35% en lugar del 0,61%.