Imagen de recurso: Las autoridades incrementarán los controles en los nudos de transporte como la Estació del Nord para evitar aglomeraciones en la plaza.
El operativo diseñado para la seguridad en Fallas movilizará a más de 6.000 efectivos policiales con el objetivo de gestionar las concentraciones multitudinarias en el centro de Valencia. La Junta Local ha acordado ampliar las rutas de emergencia, blindar el patrimonio histórico y aumentar la vigilancia sobre la distribución de pirotecnia ilegal.
Por: A. Lagar | Fecha: 18 de febrero de 2026.
La ciudad de Valencia contará con un contingente superior a los 6.000 efectivos para garantizar el normal desarrollo de las inminentes fiestas josefinas. Este dispositivo interadministrativo estará compuesto de forma conjunta por miembros de la Policía Local, agentes del Cuerpo Nacional de Policía y efectivos de la Guardia Civil, quienes se desplegarán por todo el entorno urbano durante las semanas de mayor afluencia ciudadana.
Dentro de este operativo global, la aportación municipal experimentará un incremento sustancial respecto a los ejercicios anteriores. Según los datos oficiales confirmados por el consistorio, un total de 3.899 policías pertenecerán al cuerpo de la Policía Local de Valencia. Esta cifra representa un aumento exacto del 32,3% en comparación con la plantilla desplegada durante las celebraciones del año 2023.
La estructura y los detalles técnicos de este despliegue se han formalizado durante la reunión de la Junta Local de Seguridad. Este encuentro institucional ha estado presidido por la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, y ha contado con la participación directa de la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, y del conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama. Asimismo, a la mesa de coordinación han asistido los principales mandos y responsables técnicos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, así como la jefatura del Servicio de Bomberos.
Tras el encuentro, la primera edil ha puesto en valor el trabajo conjunto de las instituciones implicadas en el diseño del operativo. «Continuamos mejorando la seguridad, hay nuevos retos, pero yo creo que estas juntas de seguridad siempre son importantes y óptimas porque hay una coordinación de todas las administraciones», ha manifestado Catalá al término de la reunión.
Modificación de las vías de evacuación y control de flujos
Uno de los ejes centrales del dispositivo técnico se centra en la gestión de las multitudes que diariamente se congregan en la plaza del Ayuntamiento y sus vías adyacentes para presenciar actos oficiales como las mascletades diarias o la Cremà final. Para evitar embotellamientos y garantizar una rápida intervención médica o policial, el Servicio de Bomberos del Ayuntamiento de Valencia ha dictaminado la necesidad de actualizar y ampliar la red de vías de emergencia.
En este sentido, se ha ordenado la ampliación de la ruta de evacuación establecida en la calle de Sant Pau, extendiendo su trazado de seguridad hasta las instalaciones del Instituto Lluís Vives. De manera paralela, la organización ha generado una vía de evacuación completamente nueva que discurrirá a través de la calle de Sant Ferran. Asimismo, el protocolo actualizado contempla una ampliación significativa del perímetro de seguridad y del espacio policial fijo ubicado en el entorno de la Estació del Nord.
Para complementar estas medidas, la alcaldesa ha solicitado expresamente a los mandos policiales un mayor control de los flujos de peatones en la zona sur del centro neurálgico. El objetivo de esta petición es regular de manera estricta las salidas masivas de personas procedentes de la Estació del Nord y del entorno de la Plaza de Toros. Con ello, se pretende evitar que se incremente todavía más la densidad de asistentes que intentan acceder a la mascletà a través de la céntrica avenida del Marqués de Sotelo, previniendo así posibles avalanchas o colapsos.
Protección del patrimonio y persecución de la pirotecnia ilegal
El plan de contingencia de este año también presta una atención especial a la preservación de los bienes históricos de la ciudad frente a posibles actos vandálicos o daños accidentales derivados de la fiesta. La administración local ha confirmado la ampliación del protocolo específico de protección de los espacios patrimoniales. Como principal novedad de este ejercicio, se incorpora al dispositivo de vigilancia continuada la Iglesia de Sant Nicolau y toda la fachada delantera de las Torres de Quart, un monumento que ha sido objeto de una rehabilitación arquitectónica reciente.
En el ámbito de la disciplina sancionadora, el Ayuntamiento mantiene activa su línea de trabajo orientada a erradicar la presencia de material explosivo no autorizado en las calles. Las fuerzas de seguridad centrarán sus esfuerzos en el control estricto de la pirotecnia ilegal de gran potencia. Para materializar este objetivo, María José Catalá ha asegurado que «se reforzarán los controles aleatorios de vehículos, los accesos, entradas y salidas en la ciudad».
Además de la presencia física en las carreteras, la alcaldesa ha advertido que se ha intensificado el rastreo en el entorno digital, confirmando que «se ha reforzado el control de las redes sociales, donde los usuarios de estos elementos cuelgan contenido sobre esta materia», facilitando así la identificación de los canales de distribución ilícitos.
Finalmente, el consistorio ha anunciado la integración de nuevas herramientas tecnológicas en el desarrollo de los actos falleros. La alcaldesa ha ofrecido toda la colaboración de la administración municipal a la prueba de tecnología 5G que la Generalitat Valenciana tiene previsto implementar durante el transcurso de la Crida este mismo fin de semana. «Estamos dispuestos a colaborar en todo lo que haga falta y creo que es importante también que conozcamos estas pruebas que se están realizando», ha concluido la responsable municipal.




