Imagen de recurso: Los 67 equinos rescatados han sido trasladados a unas instalaciones seguras para recibir atención y alimento. Fuente: Ministerio del Interior.
La Guardia Civil ha destapado un grave caso de maltrato animal en la provincia de Zaragoza, investigando a nueve personas por mantener a más de 60 caballos en condiciones deplorables. Las inspecciones, originadas por la colaboración ciudadana, revelaron la existencia de cuatro yeguas fallecidas y decenas de equinos sin acceso a agua, alimento ni cuidados básicos.+1
Por: A. Lagar | Fecha: 18 de febrero de 2026.
La Comandancia de la Guardia Civil ha puesto en marcha una operación policial en la provincia de Zaragoza que ha culminado con la investigación de nueve individuos por su presunta implicación en un episodio severo de maltrato animal. El operativo se ha desarrollado tras la localización de casi setenta equinos que subsistían en condiciones de abandono en diversas explotaciones ganaderas ubicadas en los términos municipales de Sádaba y Castilliscar.
La intervención de los agentes del Instituto Armado tuvo su origen en los avisos recibidos a través de los canales de colaboración ciudadana. Las alertas de los particulares informaban de manera directa sobre la situación de extrema vulnerabilidad y el grave deterioro físico en el que se encontraban los caballos confinados en estas fincas aragonesas. A partir de estas notificaciones, las autoridades competentes iniciaron las diligencias policiales oportunas para verificar de manera presencial el estado de las instalaciones y de los animales albergados en las mismas.
Inspecciones policiales y hallazgo de los equinos
Durante el desarrollo de la investigación oficial, los efectivos de la Guardia Civil llevaron a cabo un total de cinco inspecciones exhaustivas en las explotaciones señaladas. El resultado de estas intervenciones sobre el terreno confirmó la gravedad de los hechos denunciados inicialmente por los ciudadanos. En el interior de las fincas de Sádaba y Castilliscar, los agentes documentaron el hallazgo de cuatro yeguas fallecidas, cuyos cadáveres permanecían abandonados en las instalaciones.
Junto a los animales muertos, la inspección policial contabilizó un total de 67 equinos que aún permanecían con vida, pero que presentaban un estado de salud y mantenimiento totalmente incompatible con las normativas de bienestar. Según los datos aportados por la investigación de la Guardia Civil, la totalidad de estos ejemplares carecían de los suministros vitales más básicos. Los caballos no disponían de acceso a alimento, carecían de agua para su correcta hidratación y no recibían ningún tipo de atención veterinaria ni cuidados mínimos para garantizar su supervivencia y bienestar físico en las explotaciones.
Imputaciones legales y perfil de los nueve investigados
El avance de las pesquisas policiales ha permitido identificar a las personas presuntamente responsables del mantenimiento de los recintos y del cuidado de los animales. Las diligencias instruidas se dirigen contra un total de nueve personas, a las cuales se les atribuye un catálogo de delitos.
El perfil de los investigados abarca diferentes niveles de responsabilidad y jerarquía dentro de la estructura operativa de las explotaciones intervenidas. Entre los nueve individuos encausados se encuentra el responsable principal de las instalaciones, varios trabajadores encargados teóricamente del mantenimiento y la supervisión diaria, y los propietarios legales de distintos caballos confinados en las fincas.
A todos los implicados en este caso se les imputan formalmente tres cargos penales específicos. En primer lugar, se enfrentan a la acusación por un delito de abandono animal, derivado de la falta continuada de provisión de agua y alimento. En segundo lugar, se les investiga por el delito de maltrato animal, sustentado en las pésimas condiciones de vida a las que sometían a la manada y el resultado de muerte documentado en las cuatro yeguas. Finalmente, la investigación atribuye a los nueve implicados un delito de pertenencia a grupo criminal.
Rescate y traslado a instalaciones adecuadas
Una vez documentado el escenario y paralizada la actividad en las explotaciones de Sádaba y Castilliscar, la prioridad del operativo se centró en la salvaguarda de los equinos que sobrevivieron a estas condiciones. Las autoridades procedieron a la intervención directa sobre los 67 caballos afectados.
Los animales han sido rescatados de los recintos originales y trasladados de forma inmediata a unas instalaciones adecuadas. En este nuevo emplazamiento, los equinos intervenidos recibirán la atención pertinente para recuperar su estado de salud. Para recabar más detalles sobre el operativo, la institución ha habilitado la oficina de comunicación de la Guardia Civil en Zaragoza a través de la línea telefónica 696 957 782.