Imagen de recurso: El tabaquismo y el consumo de alcohol son los principales factores de riesgo modificables analizados.
La investigación, que analiza 36 tipos de patologías en 185 países, señala al tabaquismo, las infecciones y el consumo de alcohol como las principales causas evitables. Según los datos publicados en Nature Medicine, aproximadamente siete millones de casos anuales podrían prevenirse mediante cambios en los hábitos de vida y el control sanitario.
Por: A. Lagar | Fecha: 7 de febrero de 2026.
Casi el 40% de los nuevos casos de cáncer diagnosticados a nivel mundial son potencialmente prevenibles, según una investigación de alcance global coordinada por el Centro Internacional de Investigación sobre el Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El estudio, que examinó datos de 2022, revela que aproximadamente 7,1 millones de diagnósticos están directamente relacionados con factores de riesgo modificables, es decir, elementos del entorno o el comportamiento que pueden ser gestionados o eliminados para reducir la probabilidad de desarrollar la enfermedad.
El informe, publicado este martes en la revista Nature Medicine, destaca que el tabaquismo continúa siendo la causa predominante de la enfermedad en todo el mundo. A este factor le siguen las infecciones de origen viral o bacteriano y el consumo de alcohol, configurando los tres pilares principales sobre los que debería pivotar la prevención oncológica global.
Análisis de factores de riesgo y disparidad regional
Para alcanzar estas conclusiones, la epidemióloga Hanna Fink y su equipo analizaron 30 factores de riesgo establecidos en 185 países. Los investigadores cruzaron los datos de incidencia de 2022 con registros de exposición de la población que datan de 2012, permitiendo establecer una relación directa entre la conducta a largo plazo y la aparición de tumores.
Del total de 18,7 millones de nuevos casos de cáncer registrados en el año del estudio, el tabaquismo representó por sí solo el 15% de los casos prevenibles. El impacto de los factores de riesgo varía significativamente según el género y la ubicación geográfica:
- Hombres: El tabaco es el factor de riesgo principal tanto en regiones de ingresos altos como bajos, representando casi una cuarta parte de los 4,3 millones de casos masculinos prevenibles.
- Mujeres: Las infecciones, especialmente las causadas por el Virus del Papiloma Humano (VPH), son la principal causa evitable en regiones de ingresos medios y bajos, como el África subsahariana. Por el contrario, en regiones de altos ingresos como América del Norte y Europa, el tabaquismo lidera las causas de cáncer femenino.
Impacto de las infecciones y el consumo de alcohol
El estudio subraya que las infecciones son responsables del 10% de los casos evitables a nivel global. El cáncer de cuello uterino, estrechamente vinculado al VPH, junto con los cánceres de pulmón y estómago, representan casi la mitad de toda la carga oncológica prevenible en el mundo.
Por su parte, el consumo de alcohol se consolida como el tercer factor de riesgo modificable, con una incidencia del 3% en el total de casos mundiales. Los expertos coinciden en que estos datos facilitarán la creación de estrategias preventivas personalizadas para cada región, evitando el uso de protocolos genéricos. Según David Whiteman, epidemiólogo del Instituto QIMR Berghofer, disponer de un conjunto de datos tan exhaustivo permitirá realizar comparaciones fiables para redoblar los esfuerzos de salud pública.
Proyecciones y carga futura de la enfermedad
Aunque investigaciones previas ya habían determinado que el 44% de las muertes por cáncer se deben a causas evitables, este nuevo enfoque centrado en los diagnósticos permite una intervención más temprana. Los autores del estudio advierten de que, de mantenerse las tendencias actuales de exposición al tabaco y al alcohol, el número de casos seguirá aumentando en las próximas décadas.
Hanna Fink enfatiza que evitar estos factores de riesgo no solo reduce la mortalidad, sino que es «una de las maneras más eficaces de reducir la carga futura del cáncer» en los sistemas sanitarios. El objetivo final de la investigación es que los gobiernos utilicen estos hallazgos para desarrollar políticas de prevención basadas en los riesgos específicos de su población y territorio.