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El déficit de las Administraciones Públicas registran una mejora del 32,7% respecto al año anterior, a pesar del impacto de los gastos extraordinarios derivados de la DANA en el último ejercicio.
Por: A. Lagar | Fecha: 02 de febrero de 2026
Las cuentas del Estado muestran una evolución positiva en el tramo final del ejercicio. Según los datos de ejecución presupuestaria publicados por el Ministerio de Hacienda, el déficit de las Administraciones Públicas se situó en noviembre de 2025 en el 1,08% del Producto Interior Bruto (PIB), lo que equivale a 18.206 millones de euros. Esta cifra supone una reducción del 32,7% en comparación con el mismo periodo de 2024, cuando el desfase presupuestario alcanzaba el 1,70%.
La mejora en el saldo consolidado es todavía más pronunciada si se aísla el impacto económico de la catástrofe de la DANA. Los gastos extraordinarios asociados a este fenómeno meteorológico ascendieron a 4.502 millones de euros. Sin este factor, el déficit de las Administraciones Públicas se habría reducido hasta el 0,81% del PIB (13.704 millones), lo que representaría un descenso del 40,3% interanual, consolidando la senda de consolidación fiscal.
Comportamiento por niveles de administración
La Administración Central registró un déficit de 30.117 millones de euros hasta noviembre, un 22,6% menos que en el ejercicio anterior. No obstante, el Estado de forma individual presenta un déficit del 1,83% del PIB, condicionado por la liquidación definitiva del sistema de financiación autonómica y local de 2023, que supuso un cargo adicional de 13.627 millones en julio de 2025. En el ámbito del gasto extraordinario por la DANA, la administración central ha asumido 3.146 millones, de los cuales 1.885 millones se transfirieron directamente a las corporaciones locales.
Por su parte, las Comunidades Autónomas cerraron el undécimo mes del año con un superávit de 3.406 millones de euros (0,20% del PIB). Este resultado se apoya en un incremento de los ingresos tributarios del 7,2%, destacando el crecimiento de los impuestos sobre la renta y el patrimonio (+6%). En el apartado de gastos regionales, la remuneración de asalariados creció un 2,9%, mientras que las partidas destinadas a farmacia y conciertos sanitarios aumentaron un 3,9% y un 7,1%, respectivamente.
Los Fondos de la Seguridad Social han sido un pilar fundamental en la contención del déficit de las Administraciones Públicas. Este subsector anotó un superávit de 8.505 millones de euros, casi el doble de los 4.477 millones registrados en el mismo periodo de 2024. Este excedente, que representa el 0,50% del PIB, se explica por el dinamismo del mercado laboral y el aumento de las cotizaciones sociales, que crecieron un 6,9%.
El informe destaca la aplicación del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), cuya cotización adicional se sitúa en 2025 en los 0,8 puntos porcentuales. Estos recursos finalistas han permitido compensar el incremento del gasto en pensiones, que subió un 5,9% tras la revalorización general del 2,8% y del 9% para las prestaciones no contributivas y el Ingreso Mínimo Vital (IMV). Asimismo, el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) contribuyó al saldo positivo con un superávit de 2.018 millones de euros.
La Lupa
La reducción del déficit al 1,08% muestra que el Estado está recaudando con fuerza gracias al empleo y los impuestos. Sin embargo, la foto de hoy tiene un matiz: el equilibrio es frágil. Las Comunidades Autónomas están gastando con más alegría de la que ingresan por sus propios medios, y su actual superávit depende en gran medida del dinero que les transfiere el Estado. Si el gasto autonómico sigue creciendo al ritmo actual (5,7%) frente a unos ingresos que van más lentos (3,8%), existe el riesgo de que las autonomías no logren cerrar el ejercicio en números positivos.