Imagen de recurso. El gasto en prestaciones para familias superó los 3.880 millones de euros en el último año.
La prestación por nacimiento y cuidado de menor alcanza a 524.714 beneficiarios en 2025 tras la ampliación de los permisos a 19 semanas y el refuerzo de la protección a familias monoparentales.
Por: A. Lagar | Fecha: 01 de febrero de 2026
El sistema de protección social en España cerró el ejercicio 2025 con un incremento significativo en el apoyo a la conciliación. Según los datos publicados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, un total de 524.714 personas percibieron la prestación por nacimiento y cuidado de menor, lo que representa un aumento del 11,1% respecto al año anterior. Este crecimiento se produce en un contexto de mejora de los derechos laborales, tras la entrada en vigor de la ampliación de los permisos de maternidad y paternidad.
Incremento del gasto y reducción de la brecha de género
El balance anual refleja un desembolso de 3.880,8 millones de euros por parte de la Seguridad Social para cubrir estas ayudas, un 7,4% más que en 2024. Del total de beneficiarios, 282.811 fueron padres y 241.903 fueron madres. La estadística muestra una tendencia hacia la corresponsabilidad efectiva: la duración media del permiso se situó en 111 días, con una diferencia de apenas tres días entre hombres y mujeres, eliminando la brecha de una semana que existía el año pasado.
Geográficamente, el uso de la prestación por nacimiento y cuidado de menor se concentró en cuatro comunidades autónomas que aglutinan el mayor volumen de trámites: Andalucía lideró la estadística con 97.224 prestaciones, seguida de Cataluña (93.262), Madrid (86.465) y la Comunidad Valenciana (53.970). La eficiencia administrativa permitió que el tiempo medio de gestión de estos expedientes se redujera a solo 8 días durante el último ejercicio.
Ampliación de permisos y nuevas coberturas legales
El hito normativo del pasado año fue la mejora del derecho a la conciliación aprobada en julio. El permiso estándar aumentó de 16 a 19 semanas, mientras que para las familias monoparentales la cobertura se extendió hasta las 32 semanas. Este nuevo marco legal establece que 17 semanas son de disfrute obligatorio e intransferible durante el primer año de vida del menor (28 semanas en el caso de familias monoparentales).
Además, la normativa permite ahora dos semanas adicionales de permiso flexible (cuatro para monoparentales) que pueden utilizarse hasta que el menor cumpla los 8 años. Una de las claves para el aumento de solicitantes en 2025 ha sido la posibilidad de reclamar este derecho de forma retroactiva para nacimientos ocurridos desde el 2 de agosto de 2024, una opción que está operativa en el sistema desde el 1 de enero de 2026.
Desigualdad persistente en las excedencias laborales
A pesar del avance en la corresponsabilidad de la prestación por nacimiento y cuidado de menor, las excedencias para el cuidado de familiares siguen mostrando una marcada brecha de género. En 2025 se tramitaron 54.639 excedencias, un 2,2% más que el año previo. Sin embargo, el 83,1% de estas solicitudes (45.400) correspondieron a mujeres, frente a solo un 16,9% de hombres (9.239).
Madrid y Cataluña encabezan el número total de excedencias, aunque los mayores incrementos porcentuales se registraron en Canarias y Extremadura. Cabe recordar que los tres primeros años de excedencia para el cuidado de hijos computan como periodo de cotización efectiva para la jubilación y otras prestaciones de la Seguridad Social, una medida destinada a mitigar el impacto de estas pausas laborales en las futuras pensiones, especialmente en el colectivo femenino.
La Lupa
La equiparación casi total en la duración de los permisos entre padres y madres (111 días de media) sugiere que el diseño de la prestación como derecho individual e intransferible está logrando su objetivo de fomentar la implicación masculina. No obstante, el dato de las excedencias —donde 8 de cada 10 solicitantes son mujeres— evidencia que el cuidado de larga duración sigue recayendo mayoritariamente en la parte femenina de los hogares.