Imagen de recurso para ilustrar el artículo de opinión sobre la seguridad relacional.
¿Alguna vez has pasado horas haciendo scroll en redes sociales, rodeado de notificaciones y «me gusta», solo para terminar con una extraña sensación de vacío y aislamiento? Para los jóvenes de entre 18 y 30 años, los llamados nativos digitales, estar «conectados» no significa necesariamente sentirse acompañados. Esta es la paradoja de nuestra era: nunca hemos tenido tanta comunicación y, sin embargo, nunca ha sido tan difícil encontrar una seguridad relacional auténtica, ese refugio donde puedes mostrarte vulnerable sin miedo a ser juzgado.
Por: A. Lagar | Fecha: 03 de febrero de 2026
Si tienes menos de 30 años, es probable que sientas que el mundo es un lugar cada vez más inestable. A la precariedad económica y la ansiedad por el clima se suma una presión digital constante que nos obliga a «actuar» nuestras vidas en lugar de vivirlas. La estadística es fría pero reveladora: casi dos tercios de los trastornos mentales aparecen antes de los 25 años. Sin embargo, el problema no es solo individual; es que hemos construido un entorno donde la confianza y la pertenencia se han convertido en productos de lujo, frágiles y escasos.
¿Qué es la seguridad relacional y por qué te falta?
La ciencia ya no ve la soledad solo como un sentimiento triste, sino como un fallo en la estructura de nuestra sociedad. En un artículo de opinión publicado recientemente en la revista Frontiers in Psychiatry, los investigadores proponen un concepto clave: la seguridad relacional.
Esta seguridad no es algo abstracto, sino que se basa en cuatro pilares que el mundo digital suele dinamitar:
- Confianza: Saber que el otro no te hará daño.
- Previsibilidad: Sentir que tus relaciones son estables, no que dependen de un algoritmo.
- Reciprocidad: Que el esfuerzo por cuidar al otro sea mutuo.
- Reconocimiento: Que se te valore por quien eres, no por tu visibilidad o tus seguidores.
El «capitalismo digital» y tu salud mental
El problema es que las redes sociales no están diseñadas para fomentar la empatía, sino para capturar tu atención. Esto transforma la pertenencia en una métrica de visibilidad. En lugar de amigos, tenemos audiencias. En lugar de conversaciones, tenemos transacciones de información.
Este ecosistema crea una «crisis de pertenencia». El anonimato en la red facilita el ciberacoso y la desconfianza, mientras que la comparación constante con vidas perfectas (pero irreales) erosiona la identidad de los adultos jóvenes. No es que los jóvenes sean «débiles»; es que el entorno en el que deben crecer es, por definición, relacionalmente inseguro.
Cómo afecta a tu día a día: ejemplos reales
Esta crisis se manifiesta en situaciones que seguro te resultan familiares:
- La «tecnoferecia»: Cuando estás cenando con alguien y esa persona no deja de mirar el móvil. Esa interrupción rompe la previsibilidad y el reconocimiento, enviando el mensaje de que «lo que hay en la pantalla importa más que tú».
- La vulnerabilidad castigada: Querer compartir un problema personal en redes y dudar por miedo a que se convierta en carne de meme o sea ignorado, lo que te lleva a silenciarte y aislarte más.
- Relaciones transaccionales: Sentir que solo te escriben cuando necesitan algo, rompiendo la reciprocidad y convirtiendo la amistad en una gestión de favores.
Un plan para recuperar la pertenencia
Los expertos sugieren que la solución no es «desconectarse» y volver a las cavernas, sino humanizar la tecnología y las instituciones. Proponen un modelo de tres fases que podría cambiar las reglas:
- Educación emocional real: No solo aprender matemáticas, sino aprender a gestionar el mundo digital y la comunicación informada sobre el trauma desde la escuela.
- Clubes de salud mental locales: Espacios físicos donde el contacto «encarnado» (cara a cara) actúe como un escudo protector contra la soledad digital.
- IA con corazón: Sistemas digitales que, en lugar de venderte publicidad, detecten señales de angustia o aislamiento y te conecten automáticamente con ayuda humana real.
La salud mental de los jóvenes no es solo una cuestión de terapia individual; es una cuestión de derechos cívicos. Recuperar la seguridad relacional significa construir un mundo donde ser vulnerable no sea un riesgo, sino la base de una vida sana.
El artículo de opinión, titulado «Mental health without belonging: the crisis of relational safety in digital-native emerging adults», ha sido publicado el 21 de enero de 2026 en la revista científica Front. Psychiatry 16:1738103. doi: 10.3389/fpsyt.2025.1738103. El artículo ha sido firmado por Ginto Chirayath y Anithamol Babu, expertos de la India especializados en salud mental pública. © 2026 Chirayath y Babu. Contenido distribuido bajo Licencia Creative Commons Attribution (CC BY). 🔗 Licencia: https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/deed.es